Conozca más sobre la podología, las condiciones que tratamos y qué esperar al visitar nuestra clínica.
Una podóloga es una especialista médica que diagnostica y trata condiciones relacionadas con los pies, tobillos y parte inferior de las piernas. Esto incluye trastornos de piel y uñas, lesiones, deformidades y complicaciones derivadas de enfermedades como la diabetes.
En la mayoría de los casos no necesita referencia médica. Sin embargo, algunos seguros pueden requerirla. Le recomendamos verificar directamente con su aseguradora.
Tratamos una amplia variedad de condiciones, incluyendo dolor de talón (fascitis plantar), uñas encarnadas, juanetes y dedos en martillo, pie plano o arco alto, cuidado de pie diabético, lesiones deportivas, fracturas de pie y tobillo, hongos en las uñas, neuromas y dolor nervioso.
Debe consultar a una podóloga si presenta dolor persistente en pies o tobillos, cambios en el color de la piel o uñas, inflamación o entumecimiento, dificultad para caminar o heridas que no cicatrizan (especialmente si tiene diabetes).
Sí. La Dra. Blanco está certificada en cirugía de pie y ofrece opciones de tratamiento conservador y quirúrgico, dependiendo de su condición.
Sí, tratamos condiciones pediátricas del pie como pie plano, alteraciones al caminar, uñas encarnadas y más.
Por favor lleve una identificación oficial válida, su tarjeta de seguro médico, una lista de medicamentos y cualquier expediente médico o radiografía previa (si aplica).
Sí, aceptamos la mayoría de los principales seguros médicos. Visite nuestra página de información de seguros o llame a nuestra oficina para confirmar su cobertura.
Sí, evaluamos y proporcionamos plantillas ortopédicas personalizadas para condiciones como pie plano, fascitis plantar y lesiones deportivas.
El cuidado de los pies es esencial para las personas con diabetes para prevenir complicaciones y mantener la movilidad.
El cuidado adecuado de los pies ayuda a prevenir complicaciones graves como infecciones, úlceras o incluso amputaciones. La diabetes puede reducir la circulación y sensibilidad nerviosa, haciendo que los pies sean más vulnerables a lesiones.
Debe consultar a una podóloga al menos una vez al año para un examen completo de pie diabético, o con mayor frecuencia si presenta heridas, callosidades o neuropatía.
Los problemas más comunes incluyen neuropatía (daño nervioso), mala circulación, úlceras en los pies, infecciones, hongos en las uñas y cambios en la forma del pie.
Limpie el área suavemente con agua y jabón, aplique ungüento antibiótico, cúbrala con una venda estéril y contacte a su podóloga de inmediato.
Revise sus pies diariamente, manténgalos limpios y secos, corte las uñas cuidadosamente, use crema hidratante (pero no entre los dedos) y utilice zapatos adecuados.
Ofrecemos exámenes de pie diabético, cuidado de heridas y planes preventivos para ayudar a evitar complicaciones como úlceras o infecciones.